domingo, 22 de diciembre de 2013

David Bowie por Richard Coleman

Foto de Jimmy King/Sony Music

CONTACTO VISUAL DEL TERCER TIPO
David Bowie por Richard Coleman
Por alguna razón inescrutable, el artista británico fue acompañando al músico argentino toda su vida. el último guiño se produjo este año, con the Next Day

La primera vez fue contacto visual. Una página en una revista Claudia de mi madre, debe de haber sido en 1974. Era una fotografía de un ser de otro planeta, con un ojo de cada color, sin cejas, el pelo cortado muy raro… Perturbadoramente, no se veía si era un hombre o una mujer… En realidad sí se veía, y eso era lo perturbador… “Mamá, ¿que es un andrógino?” David Bowie. Ahí quedó.Un par de años después lo volví a ver, esta vez en un programa de televisión que me dejaban ver los miércoles a la medianoche, The Midnight Special. Era 1976, pero los programas eran viejos. Ahí vi a la banda, todos de plateado (o dorado, la television era en blanco y negro). Claro, ¡lo reconocí! ¡Era el extraterrestre andrógino! Qué impresión… Rock and roll no se trataba sólo de la música: la imagen tenía peso propio. Ya empezaba a entender la idea.Pasó el tiempo (¡los años en escala adolescente son como lustros!) y fui ampliando mis gustos musicales. El rock progresivo fue dejando su huella con King Crimson, y Robert Fripp, su guitarrista, fue uno de mis primeros héroes de la guitarra. En la calle, Fiebre del sábado por la noche, la película con John Travolta y la música disco de Bee Gees, representan al enemigo. ¡Y encima el mundial de fútbol! En una de mis recorridas semanales por la disquería de importados (¡estaba un mes para programar mi próxima compra!), mientras pasaba por todos los discos de la batea, me detuve varias veces en el nuevo álbum de David Bowie. Heroes se llamaba, y en la ficha técnica figuraban Robert Fripp y Brian Eno, otro músico raro, vanguardista, que había hecho un par de discos con Fripp usando loops de cinta magnética en grabadores modificados, razones suficientes para comprar el disco. Pero la imagen... Otra vez la imagen. Esta vez se trataba de un retrato en blanco y negro de Bowie con el gesto de Ultraman en las manos y una pupila más dilatada que la otra, pelo corto, muy austero, campera de cuero cerrada… Todo lo contrario de las melenas y trajes onerosos que abundaban en el rock. Me llevé Heroes sabiendo que era algo especial.¡Ahhh, el olor a disco nuevo! Rompí el celofán con cuidado, por el borde. Cuando lo puse me sentí tremendamente incomódo con lo que escuchaba… y completamente seducido. La introducción de Beauty and the Beast, un crescendo de sonidos extravagantes que desemboca en un inconfundible beat de ¡música disco! ¡el enemigo! Ja. Cuánto aprendí en ese momento, y de ese disco.El disco me gustó tanto, esa voz era tan peculiar, que lo llevaba a todos lados para compartirlo con mis amigos y convencerlos de que no era música disco sino otra cosa. Lejos estaba de imaginar que la traducción que hice de la letra de la cancion Heroes, para que la entendiera una amiga, se iba a transformar en el texto que más canté en mi vida. Y sigo cantando. Ya en 1984 (como otra canción de Bowie, basada en la novela de Orwell), a los 21 años, estábamos armando con mi amigo Gustavo el repertorio de Fricción, nuestra nueva banda, y nos faltaban temas. Gustavo me dice: “¿No querés tocar Heroes, de Bowie? Es fácil!”. Y yo le digo: “Dale, yo tengo por ahí guardada una traducción que hice de la letra, la adapto y sale!”.Llegamos a 2013. Para mi cumpleaños número 50, mi mujer me regala, recién salido, el nuevo disco de Bowie, The Next Day. Lo abro, me quedo sentado al borde de la cama, mirando la tapa y leyendo el título, sosteniendo el objeto. De repente siento que me sube la emoción hasta las lágrimas. La tapa de The Next Day es la misma de Heroes, pero intervenida por un cuadrado blanco que contiene el nuevo título en la tipografía más estándar de computadora. Una genialidad. Lo que no sé es por qué habrán elegido justo Heroes, 35 años después.El próximo día me llega cuando estoy cumpliendo 50 años y terminando el próximo disco, pensando en el futuro. Por alguna razón, entiendo que Bowie me ha estado acompañado toda la vida.

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